21.04.2017

Flexibilidad, integración y diversidad tres componentes básicos para enfrentar la vorágine laboral de hoy


JM_ISIL

En nuestro programa de entrevistas de los miércoles vía Facebook Live, José Miguel Marchena, Gerente de Innovación y Desarrollo de ISIL, explica sobre la flexibilidad, integración y diversidad como los componentes básicos para que un alumno se enfrente a la vorágine del mundo laboral de hoy. Asimismo, describe cuál es el perfil del profesor y egresado de su institución y da detalles sobre los cambios estructurales en el componente académico de ISIL durante los últimos años. También explica la importancia de estos conceptos latentes y muy presentes en el ámbito educativo: desarrollo e innovación.  

Al respecto, el especialista dice, “Hoy se habla mucho de innovación. Las empresas quieren innovar. Existen incluso cursos para aprender a innovar y en ISIL, lo que queríamos es no quedarnos en ese discurso y esa retórica sino realmente implementar una propuesta de innovación coherente y que de respuesta a un mercado tan retador como el que enfrenta hoy nuestros alumnos cuando egresan”.

Continúa, “Innovación y desarrollo, es esta nueva área que hemos creado y responde por un lado a la personalidad inquieta y cuestionadora que hemos tenido siempre  y que nos ha permitido estar siempre en la vanguardia del sector, pero además, de alguna manera es el resultado de darnos cuenta que el mundo ha cambiado mucho. Que hoy el contexto laboral es distinto y por ende los empleadores exigen de los profesionales habilidades distintas”.

En esa línea han entendido que no bastaba sólo con proponer soluciones educativas nuevas, “sino que creo que las instituciones educativas, tenemos la responsabilidad de ser muy ágiles y veloces para cambiar incluso nuestras propias estructuras y dar respuesta a este nuevo contexto”.

¿Y cuál es ese cambio en las estructuras y cómo se ve reflejado en el alumnado?, “En todo momento, este Plan Estratégico que empezamos hace un par de años y que lo hemos ido implementando progresivamente, siempre tuvimos al alumno en el centro. El objetivo central de toda nuestra estrategia era poder darle una propuesta que realmente le genere valor”, manifiesta.

Prosigue, “Lo que hemos hecho es un cambio bastante profundo en el componente académico. Hemos pasado de la típica estructura académica, en donde las unidades más representativas son las facultades y estas responden a especialidades a una estructura más integral y abierta en la cual centralizamos toda la propuesta de valor académica para los alumnos en un solo núcleo que es el de innovación y desarrollo”.

¿Porqué lo han hecho así?, “La estructura anterior, nos estregó por mucho tiempo muchos beneficios pero creemos que en el mundo de hoy, es un poco lo que hablamos hace un minuto, ya la verticalidad empieza a hacer un limitante. Un alumno por ejemplo, que estudie Publicidad ya no necesita sólo conocer los códigos de esa carrera sino necesita interactuar con profesionales de otras especialidades. La verticalidad de las facultades a  veces, no nos permitía hacer eso con toda la flexibilidad  y ese es un poco el camino por el que queremos ir”, explica.

Y ¿Cómo se ha desterrado esta verticalidad y cómo se ha visto reflejado en resultados?, José Miguel Marchena responde, “Hay varias formas. Estamos trabajando para seguir incrementando esos espacios donde los alumnos puedan percibir ese nivel de integración. Yo creo que hay un concepto que para nosotros es vital en este proceso, que es flexibilidad. El alumno necesita tener una propuesta, que por un lado le permita adquirir algunas competencias pero que ese viaje de aprendizaje con nosotros sea lo más placentero posible. Y la flexibilidad ahí tiene un rol vital”.

“Hoy por ejemplo, un alumno de ISIL, que lleva cualquiera de las 18 carreras que tenemos, tiene reservado un grupo de alrededor de cinco cursos en los cuales puede elegir cualquier especialidad que él desee. Esto le permite adquirir conocimientos que originalmente no son de sus especialidad pero complementar su formación con conocimientos que él considere que le suman  a su empleabilidad”, manifiesta.

Un alumno de publicidad, por ejemplo, que puede querer entender cuál es el rol que juega la publicidad en una cuestión bastante más amplia debe conocer sobre la estrategia de negocios, de productos, plan de marketing o a lo mejor quiere especializarse un poco en el diseño. Si es así, tiene la posibilidad de llevar algunos cursos para ello, “esa es la flexibilidad que queremos entregar a los alumnos”, detalla.

El mundo educativo también tiene que ser un 360, “Lo que hemos identificado es que cada más las especialidades cumplen un rol, pero que el mercado demanda una visión más integral y eso pasa un poco en las aulas y es otra cosa que es un poco uno de los drivers por los cuales hemos hecho estos cambios. Esta integración, diversidad y flexibilidad que estamos haciendo en ISIL, le permite al alumno tener espacios prácticamente desde el inicio de su carrera de poder compartir con otros profesionales y poder entender las realidades distintas que es la misma manera como la que lo va a ser cuando se enfrente al mundo laboral real”.

En cuanto al perfil del egresado de ISIL señala, “Hay una frase que es muy representativo de nuestra institución, que es el “Aprende haciendo” y eso lo vemos en las aulas todos los días y enfrentamos a nuestros alumnos desde los primero ciclos a situaciones reales en donde pongan en práctica los conocimientos que han adquirido y de esa manera completen la formación. Yo te diría que el perfil del alumno de ISIL, es un alumno que tiene un conocimiento sólido, pero además está rápidamente listo para adaptarse rápido a la realidad laboral”.

También se refiere al perfil del profesor dentro su institución, “Los docentes juegan un rol sumamente importante en el modelo de ISIL. Son probablemente uno de los actores más relevantes en el modelo de aprendizaje. Hoy diría que los profesores cumplen con tres características principales. Primero, tienen que ser expertos en su especialidad; segundo, que tengan experiencia relevante y actual. La mayoría de nuestros profesores están trabajando en la especialidad con lo cual, la casuística que proponen, los casos que comentan son reales y mucho más productivos”.

Y el tercero, “es un tema en el que venimos trabajando hace algunos años es que sean profesores que tengan una predisposición natural a las herramientas tecnológicos. Hoy en día, creo que es inevitable e ineludible que los profesores al igual que los alumnos, entiendan esos códigos de comunicación y que lo utilicemos para las formas de aprendizaje también”.

Todos los que estamos alrededor de las personas en su rol de consumidor, de alumno, en su rol de cliente o lo que fuera tenemos que tener algún nivel de acercamiento con esas tecnologías porque de lo contrario quedamos un poco desfasados, advierte.

Y sobre el nivel de empleabilidad de los egresados, Marchena informa, “Un indicador que para nosotros es crucial, es precisamente el nivel de empleabilidad y lo medimos no solamente con los egresados que es lo que usualmente ocurre que mides que tan bien ubicados laboralmente están los alumnos que ya pasaron por tus programa”.

“Los alumnos de la carrera de publicidad al tercer ciclo, el 26% de los alumnos ya están trabajando y este es un dato muy importante. Porque para empezar, le permite al alumno ir aplicando los conocimientos que ya ha adquirido en una situación real. Segundo, le permite acumular experiencia con lo cual el momento que el termine la carrera, ya no va a ser el típico profesional que termina y que a partir de allí tiene que empezar a aprender“, puntualiza.

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